sábado, 5 de febrero de 2011

Los Orígenes del Carnaval y su Mercadeo

Universidad Interamericana de Panamá
Mercadeo I

Mercadeo del Carnaval

Denisse Lineth Vergara

Carnaval, es una fiesta antigua, popular y arraigada que precede a la Cuaresma y se celebra en los países de tradición cristiana.
La palabra procede probablemente del término latino medieval carnelevarium, o del término en cuestión que es un italianismo que hizo fortuna en la España del Siglo de Oro, teniendo como antecedente otros de parecido signo, como carnevale, carnovale, carnem levare, o del término latino medieval carnelevarium. Y todos ellos, con un significado común: abandono, dejación, olvido, fin (en todos los sentidos) de la carne; de los placeres y de la buena vida durante los cuarenta días cuaresmales.

Otros nombres más arraigados son Carnal, Carnestolendas y Antruejo. En las distintas regiones españolas hicieron fortuna otras expresiones derivadas de los anteriores, como Antroxu (Asturias), Entroido y Antroido (Galicia) y Carnestoltes (Cataluña).
Por lo general, se celebra durante los tres días, llamados carnestolendas, que preceden al Miércoles de Ceniza, comienzo de la Cuaresma en el calendario cristiano. Todas las fiestas tenían lugar en el tiempo comprendido entre diciembre y marzo. Según los historiadores y antropólogos, este oscuro y frío período, que coincidía con el punto más bajo del Sol en su recorrido y con el aletargamiento de la Naturaleza, era aprovechado por numerosos pueblos y culturas de la Antigüedad para pedir a los dioses su intervención benéfica. A través de incontables prácticas y rituales, se propiciaba la intervención divina en el devenir tanto del ciclo vital de los hombres como de los animales y cosechas. Festejos que, en el transcurso de los siglos, dieron lugar a numerosos abusos y desenfrenos a las autoridades civiles y religiosas de cada época a regularlos frecuentemente o, como ocurría en más de una ocasión, a prohibirlos sin más.


Los Carnavales en Panamá

Los Carnavales de Panamá, también denominados fiestas del rey Momo, son festejados por cuatro días consecutivos, anteriores al miércoles de ceniza. Esta festividad termina el martes en la noche con el entierro de la sardina.
Los más famosos son el Carnaval de Las Tablas y La Villa de los Santos en la provincia de los Santos; también son famosos los carnavales de Ocú y Chitré, en la provincia de Herrera y en la ciudad de Panamá.
En las mañanas las “mojaderas” o "culecos" que refrescan el calor tropical; en las tardes los desfiles y paradas con “Reinas” de extravagantes y lujosos disfraces en carros alegóricos, acompañadas de “comparsas” y “tunas”. En las noches los bailes populares en sitios públicos y avenidas culminan un día lleno de actividades festivas. Las horas de descanso son pocas pues tan pronto el sol calienta se inicia nuevamente la fiesta. En el 2010 se celebro 100 años de carnavales en la Capital.
Antecedentes

Carnaval de Antaño de Panamá

Hay quienes dicen que los primeros carnavales de Panamá que se realizaron arrancan desde las épocas coloniales donde grupos nutridos de individuos se disfrazaban de rey y reina de España, de soldados conquistadores, esclavos e indios que partían desde playa Peña Prieta, Avenida Balboa hasta parte de lo que hoy es Santana, simulando batallas. Sin embargo, no fue hasta 1910 que por medio de un decreto alcaldicio, el alcalde de Panamá, José Agustín Arango oficializó los mismos. Para encabezar la celebración era necesario elegir una reina y así se hizo en el Club Unión, la primera soberana resultó ser Manuelita Vallarino, quien gozo la fama de ser una de las mujeres más bellas de Panamá hasta el día de su muerte. Así fueron pasando año tras año las sucesoras de Manuelita primera en una época donde se daban festejos populares y comparsas callejeras con toldos y bailes en áreas como el chorrillo, festividades a las que asistían las reinas del Club Unión para compartir la alegría que reinaba en la ciudad. Todo se desenvolvía bajo el respeto mutuo y la consideración. 

Tradición

Diablicos Sucios

En este carnaval los culecos se realizan con carros cisternas que tiran agua por mangueras, también con carros alegóricos extravagantes y preciosos, con materiales de lujo y costosos, casi igual que en las noches. Cada Tuna (Calle Arriba y Calle Abajo) sale con un solo carro. En las noches son donde las reinas salen ataviadas con su mejor traje para lucirse, en pedrerías finas y plumajes exóticos. Cada Tuna sale con dos carros, el primero lleno de damas y el segundo donde va la reina y sus princesas. Cada vez que su reina va a salir, tiran fuegos artificiales, también se tiran durante el paseo de la reina. 

Inicios del Carnaval
El martes en la noche se sale primero a pie con tuna de caja y tambor y luego paseo con murga (como todos los días anteriores) con el traje típico nacional, la pollera, y un tema relativo a una fantasía nacional surgida de la historia, literatura, flora, fauna o mitología indígena.
Los culecos son con disfraz, siguiendo la característica que el lunes es el día de más fantasía y el martes de fantasía nacional. A eso de las 5 de la mañana del miércoles de ceniza, comienza el Topon, que no es más que la quema de cohetes en el área del parque y la tuna a pie con la reina en pollera, para indicar: Triunfo, finalización del carnaval y para medir fuerzas entre las tunas.

Popularidad y Demanda

Mercadeo de Cerveza Atlas

El Carnaval es una de las fiestas más esperadas por casi el 70% de los panameños. Ni la Navidad ni la Semana Santa son tan esperadas como esta fiesta del pueblo. En las mañanas, las “mojaderas” refrescan el calor tropical, aunado a la gran variedad de refrescos que están a la venta para tratar de amortiguar la sed (Ejem: Cervezas Atlas, Seco Herrerano, Ron Abuelo, y más). 

Imagen Ilustrativa
Es por esto y otras razones que también surgen los vendedores ambulante, que llegan a suplir las necesidades y deseos del público consumidor; ya sea otorgando productos como gorras, chancletas, lentes, entre otros, a cambio de dinero, sinónimo de ingreso para  los hogares panameños. En las tardes los desfiles y paradas con “Reinas” de extravagantes y lujosos disfraces en carros alegóricos, acompañadas de “comparsas” y “tunas” dan origen a contrataciones de mano de obra, para la confección de estos que a su vez son el deleite de chicos y grandes. En las noches los bailes populares en sitios públicos  (toldos y discotecas a módicos precios) son concurridos por estos simpatizantes culminando así un día lleno de actividades festivas. Las horas de descanso son pocas pues tan pronto el sol calienta se inicia nuevamente la fiesta.
Estas festividades atraen gran cantidad de  extranjeros y nacionales que viajan desde diferentes puntos del interior de la República para “disfrutar” e intrcambiar culturas interviniendo en la gran demanda hotelera  y de habitaciones de alquiler por estos cuatro días de jolgorio, representando entradas para el país.
Existen muchas compañías licoreras en el país que se apoderan de los carnavales, generando muchas fuentes de empleos, con bares móviles de estructuras de acero muchas veces de dos niveles con bares, son la emoción de jóvenes y adultos mayores que degustan los productos nacionales en una infinidad de cocteles y tragos hechos por muchachos de popularidad local.[cita requerida] Estos lugares son: Pub Herrerano y Xzone.